Pumas apuesta por seis fichajes para romper su sequía de títulos
La historia se repite, pero con un peso añadido. Los Pumas de la UNAM han vuelto a reforzar su plantilla con seis nuevos futbolistas para el Torneo Clausura 2026. Sin embargo, una pregunta persiste en el ambiente: ¿es este el conjunto definitivo para terminar con la maldición de los 14 años sin campeonato? La presentación oficial, más allá de las sonrisas protocolarias, dejó entrever una presión palpable y una misión no negociable.
Un sexteto bajo la lupa: ¿Los hombres clave?
Los nombres ya son oficiales: Juninho Vieira, Robert Morales, Jordan Carrillo, César Garza, Antonio Leone y Jesús Rivas. Cada uno llega con un currículum y una expectativa distinta, pero comparten un único mandato interno: ser piezas claves para la conquista. Antonio Sancho, vicepresidente deportivo, fue contundente al recibirlos: “El objetivo y lo que todo el mundo quiere es conseguir ese tan ansiado campeonato”. Sus declaraciones van más allá de la bienvenida; son un recordatorio de la deuda histórica que el club mantiene con su afición.
Las motivaciones ocultas tras las firmas
Al indagar en los testimonios de los recién llegados, surge un patrón revelador. No hablan solo de proyectos deportivos, sino de un desafío histórico. Juninho Vieira, el atacante brasileño señalado como el fichaje estelar, lo admitió sin tapujos: “Todos saben que Pumas tiene 14 años sin título y veo a la gente muy motivada [por romper la sequía]; eso hizo que quisiera venir acá”. Su declaración plantea una cuestión: ¿la urgencia por romper el ayuno de trofeos se ha convertido en el principal imán para atraer talento?
Por otro lado, Robert Morales, procedente del bicampeón Toluca, reveló un dato crucial. Fue la insistencia personal del estratega Efraín Juárez lo que inclinó la balanza. “El profe mostró mucho interés [en mí] me transmitió confianza desde el principio”, confesó el delantero paraguayo. Esto abre una línea de investigación: ¿está Juárez ejerciendo un papel de reclutador clave, vendiendo un sueño específico a jugadores que dudaban?
Un objetivo único que no admite matices
La narrativa del club es clara y deliberadamente estrecha. Jordan Carrillo lo resumió tras escuchar al técnico: “Efraín Juárez ya les transmitió que ‘el objetivo está claro’, sólo les sirve ser campeones“. No hay espacio para metas intermedias. César Garza, una de las promesas del mediocampo nacional, intentó definir la esencia de esta presión: “Pumas es el club de México que tiene el ADN más marcado, [necesitamos] apegarnos a él, a la garra, al esfuerzo”.
Pero, ¿es suficiente la garra y el esfuerzo? La investigación revela que la directiva no solo piensa en la Liga MX. Sancho dejó claro que estos refuerzos fueron pensados también para la Copa de Campeones de la Concacaf. La apuesta, por tanto, es doble y arriesgada: competir en dos frentes con un plantel renovado y la sombra de una década y media de frustraciones.
Conclusión: Una apuesta total con un margen de error cero
El análisis final de esta presentación va más allá de la foto grupal. Pumas no ha contratado simplemente a seis futbolistas; ha fichado a seis hombres con la explícita encomienda de ser líderes de un cambio de era. La institución ha puesto todas sus cartas sobre la mesa, utilizando la sequía como motivación y el proyecto de Juárez como carnada. La revelación sustancial es que esta gestión ha convertido una debilidad histórica –la falta de títulos– en el principal argumento de venta para su reconstrucción. El éxito o el fracaso de esta apuesta no se medirá en partidos, sino en si, finalmente, pueden levantar un trofeo que se les ha resistido por 14 largos años. El tiempo, y la cancha, darán el veredicto.















