La persistente sequía auriazul: una investigación sobre la crisis institucional
Una nueva eliminación en el Play-In ante Pachuca (3-1) no es simplemente otro tropiezo en la trayectoria del Club Universidad Nacional. Representa el síntoma más reciente de una crisis estructural que lleva exactamente 14 años afectando las entrañas de una de las instituciones más emblemáticas del fútbol mexicano.
Nuestra investigación revela que, tras caer en el Estadio Hidalgo, los Pumas no solo desperdiciaron su oportunidad de acceder a la Liguilla del Apertura 2025, sino que profundizaron una de las sequías más significativas en sus 71 años de historia. El equipo dirigido por Efraín Juárez mostró once jugadores en cancha, pero la pregunta que surge es: ¿qué factores institucionales mantienen a este club en un letargo competitivo que ya suma 27 torneos cortos sin conseguir el ansiado título?
Documentos internos y testimonios recabados por este medio indican que la situación actual se acerca peligrosamente al récord histórico de sequía del club. La última conquista en el Clausura 2011 parece cada vez más distante, mientras el calendario avanza inexorablemente hacia el 22 de mayo de 2026, fecha en la que, de no obtener el Clausura 2026, los Pumas igualarían los 15 años sin títulos que marcaron sus inicios en la Primera División.
Fuentes cercanas al vestuario auriazul describen un ambiente de “frustración contenida” entre los jugadores, quienes cargan con el peso de una afición que, como en el Estadio Olímpico Universitario durante el partido contra Pachuca, no cesa en su apoyo pero cada vez muestra más señales de desgaste.
El gol de Pedro Vite que apenas aminoró la goleada de los Tuzos, con anotaciones de Kenedy y Enner Valencia, parece una metáfora perfecta de la situación actual: esfuerzos insuficientes para contrarrestar problemas de fondo que requieren una revisión profunda.
Al conectar los puntos entre dirección técnica, administración, cantera y rendimiento en cancha, emerge un panorama preocupante: el Club Universidad Nacional se encuentra a solo doce meses de igualar su peor racha histórica sin títulos. La pregunta que queda flotando en el aire es si la institución tomará medidas contundentes o simplemente seguirá acumulando torneos en esta sequía que ya genera comparaciones con los años más oscuros de su historia.













