En el deslumbrante circo futbolístico del desierto, donde los petrodólares compran estrellas como si fueran camellos de carreras, un mexicano llamado Julián Quiñones está haciendo de las suyas. Y no es poca cosa.
La ‘Pantera’ acaba de anotar otro doblete con el Al Qadsiah. Eso lo pone a un solo gol del mismísimo Cristiano Ronaldo en la tabla de goleadores de la Liga Profesional Saudí. Imagínense: 15 goles en 13 partidos. Cifras que hablan por sí solas.
Mientras CR7 suma 16 anotaciones, Quiñones le pisa los talones con 15 dianas y una asistencia.
Pero aquí viene el giro satírico, el absurdo digno de una farsa shakesperiana. A pesar de semejante rendimiento en una de las ligas más mediáticas del planeta, el delantero no logra consolidarse como titular en la Selección Mexicana de Javier ‘Vasco’ Aguirre.
Es la paradoja perfecta: brillar donde el mundo mira, pero seguir siendo casi invisible para los ojos que más deberían importarle. Su próximo partido es el domingo contra el Al-Najma. Mientras, Roger Martínez, otro ex América, también figura entre los tres máximos goleadores.
La gran pregunta que flota en el aire, más caliente que el sol saudí, es: ¿qué más tiene que hacer un jugador para ganarse un lugar? ¿Anotar desde Riad directamente a la portería del Vasco? El tiempo, y los partidos rumbo al Mundial 2026, lo dirán.
















