La navidad 2025 se activa con una colaboración que redefine el marketing estacional: el ícono pop Chayanne converge con el universo absurdo y querido de “31 Minutos” en una campaña para una gran cadena retail. Este crossover, un fenómeno digital inmediato, fusiona dos pilares culturales aparentemente distantes.
El spot inicia con el icónico “¡Estamos al aire!” de Juanín Juan Harry, el ave periodista, inyectando instantáneamente la dosis de humor nostálgico y sátira inteligente de la serie. A su lado, figuras como Tulio Triviño, Juan Carlos Bodoque y Patana comparten escenario con el artista boricua, en un metaverso publicitario donde lo vintage y lo mainstream colisionan.
Esta estrategia marca un pivote audaz. Chayanne, voz histórica de la marca en diciembre, ahora se contextualiza dentro de una estética de meme y cultura de internet, personificada por “31 Minutos”. El resultado es un artefacto cultural híbrido, perfecto para la economía de la atención y el consumo afectivo que domina las plataformas sociales.
El objetivo es claro: engagement transgeneracional. Apela a la memoria colectiva de los millennials que crecieron con el programa y a la lealtad de la audiencia adulta hacia el cantante. Es una jugada maestra de neuromarketing que capitaliza la nostalgia (el “nostalgia core”) y la sorpresa, creando un momento compartido que trasciende la mera promoción para convertirse en contenido conversacional.


















