París tenía los ojos puestos en el Grand Palais. No era para menos. Este martes, la Semana de la Alta Costura fue testigo de un momento histórico: el debut de Matthieu Blazy al frente de la Maison Chanel. Y entre el selecto público, una estrella brilló con luz propia.
Dua Lipa, la cantante global, fue una de las invitadas de honor. Su elección para la ocasión fue tan audaz como el nuevo rumbo de la casa. Olvídate del negro y blanco clásico. La intérprete de “Houdini” apostó por un amarillo vibrante que capturó todas las miradas.
Blazy hizo del traje Chanel una especie de segunda piel, con texturas transparentes y fluidas, como la muselina.
El diseño era una reinvención moderna del icónico traje sastre. Una falda tubo asimétrica y una chaqueta entallada, enriquecidas con ribetes rojos. Los botones con el logo doble C y un bolso a juego completaban un look que hablaba de tradición y futuro a la vez.
Los zapatos bicolor (blanco y negro, esta vez sí) y unos pendientes dorados XL añadieron el toque final. Su beauty look, con ondas suaves y tonos tierra, mantuvo el equilibrio perfecto. Un conjunto sacado directamente de la colección Métiers d’Art 2026 que Blazy presentó hace apenas un mes.
El escenario, una sorprendente instalación con hongos coloridos, sirvió de telón para una colección donde las plumas y las transparencias dialogaron. La seta y el ave fueron las musas. Dua Lipa no solo asistió a un desfile. Fue testigo del primer capítulo de una nueva era para Chanel.

















