La pista inicial parecía otra más del montón: una foto en helicóptero, sonrisas forzadas, el típico contenido para redes. Pero cuando Jimmy Donaldson, conocido mundialmente como MrBeast, aterriza en Almoloya De Alquisiras junto a Eugenio Derbez, las preguntas comienzan a multiplicarse.
¿Qué hace el creador de contenido más grande del planeta en este rincón del Estado de México? Los testigos hablan de un equipo reducido, movimientos rápidos, casi furtivos. No era el despliegue habitual del rey de los retos extremos.
Las redes explotaron con el clip donde Derbez bromea sobre la caída del helicóptero. Pero fue esa frase al pie de foto la que encendió todas las alarmas: “Se vienen cositas”. Demasiado vago para ser casual, demasiado específico para no significar nada.
“Darían mucho de qué hablar”, aseguró MrBeast según testigos presentes.
Aquí es donde el periodismo investigativo entra en juego. Cruzando fuentes, analizando patrones anteriores de ambos creadores, una teoría comienza a tomar forma. MrBeast no viene a México por turismo. Sus proyectos siempre tienen capas estratégicas detrás.
Derbez, por su parte, ha estado expandiendo su presencia digital internacionalmente. ¿Coincidencia? Las coincidencias demasiado perfectas suelen ser planeadas.
Los documentos de vuelo obtenidos por este medio muestran un itinerario ajustado, casi militar en su precisión. Veinticuatro horas en suelo mexicano, solo lo necesario para… ¿grabar algo? ¿Firmar algún acuerdo?
Las reacciones de los fans muestran expectativa genuina, pero también confusión. ¿Un sketch cómico? ¿Un reto benéfico? ¿Algo completamente nuevo que mezcle el humor mexicano con el espectáculo viral estadounidense?
La revelación final podría estar en los detalles más pequeños: la elección de ubicación (alejada de centros urbanos), el equipo técnico observado (más cinematográfico que youtuber), los silencios estratégicos de ambos equipos de prensa.
Esto no es una simple colaboración entre influencers. El patrón sugiere algo más ambicioso: la creación de un nuevo formato transmedia que podría redefinir cómo se produce contenido entre Hollywood y YouTube. Dos mundos aparentemente distantes encontrando un punto común donde el humor, la escala y la filantropía se encuentran.
La verdadera pregunta ya no es qué están haciendo juntos, sino cuánto tiempo llevan planeándolo en secreto.
















