Los fiscales españoles han decidido archivar la investigación preliminar sobre las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias. Concluyeron que la Audiencia Nacional carece de jurisdicción para juzgar hechos ocurridos en Bahamas y República Dominicana.
La investigación se abrió a principios de mes para revisar las denuncias de dos exempleadas. Estas mujeres acusaban al cantante de “delitos contra la libertad e indemnidad sexual” y “trata de personas con fines de trabajo forzado”.
Según el documento de la Fiscalía, se archivó por “falta de jurisdicción de los tribunales españoles” y “falta de competencia” de esa instancia.
El documento aclara que no se pronunció sobre el fondo de las denuncias. Simplemente determinó que no era competencia de la justicia española.
Julio Iglesias, de 82 años, había negado rotundamente las acusaciones en sus redes sociales:
“Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer. Estas acusaciones son absolutamente falsas y me causan gran tristeza.”
Las mujeres, representadas por la ONG Women’s Link Worldwide, describieron un ambiente laboral opresivo. Alegaron que Iglesias revisaba sus teléfonos, les prohibía salir y les exigía trabajar hasta 16 horas diarias sin contrato.
Cuando presentaron la denuncia en España, la organización admitió no haber contactado a las autoridades de Bahamas o República Dominicana. No sabían si existían investigaciones abiertas en esos países.
Mientras tanto, un intento por contactar al abogado del cantante en Florida no obtuvo respuesta. El sitio web del bufete menciona a Iglesias entre sus clientes.
Con más de 300 millones de discos vendidos y un Grammy a la trayectoria en 2019, Julio Iglesias sigue siendo una figura monumental en la música. Este caso jurídico se cierra en España, pero las acusaciones quedan pendientes en el ámbito personal y mediático.


















