En este oficio, he visto cómo los casos judiciales salpican a las figuras públicas. La última en verse en esa situación incómoda es Galilea Montijo.
Su silencio es elocuente. Fue abordada en el Aeropuerto de la Ciudad de México y su respuesta fue clara y repetitiva. “No sé nada. La verdad es que no sé absolutamente nada”, declaró la conductora de ‘Hoy’.
La pregunta giraba en torno a su ‘comadre’, Inés Gómez Mont, prófuga de la justicia por cargos de operaciones con recursos de procedencia ilícita. El periodista Javier Ceriani había señalado que Gómez Mont podría estar refugiada en Dubái.
Curiosamente, Montijo visitó ese destino en diciembre pasado, algo que documentó en sus redes sociales. A ella también se le ha mencionado como presunta beneficiaria de regalos dados con esos recursos cuestionables.
Ante la cámara, Montijo añadió una reflexión que muchos en el medio entienden: “No es que no quiera hablar de la situación, es que no sé nada, entonces muchas veces es mejor mantenerse al margen”.
“¿Qué hay cosas que duelen? Claro que hay cosas que duelen, pero siempre hay que mantenerse al margen”, concluyó.
Su postura es un manual de supervivencia mediática: cuando no hay respuestas claras, el distanciamiento parece ser la única opción.


















