Olvídate del avión. La segunda temporada de ‘Hijack’ lleva el terror a donde realmente vives: al vagón de metro abarrotado en hora punta.
Sam Nelson (Idris Elba) vuelve, pero no es el mismo. Lo mueve una obsesión oscura: asimilar la muerte de su hijo. Esta vez, el héroe viene con grietas.
“Definitivamente juega con esa fantasía”, dice Albrecht Schuch, nuevo en el reparto. “Sabemos que el héroe va a resolver el problema, pero dejamos que la serie nos seduzca con la posibilidad de que tal vez no pueda”.
El cambio de escenario es genial. Un secuestro aéreo es algo lejano. Pero el metro… eso lo conocemos todos. Es nuestro espacio común que, de repente, se vuelve una trampa. La incomodidad te pega más cerca.
Schuch, famoso por ‘Sin novedad en el frente’, evita comparar miedos.
“No sé si una situación es peor que la otra”, comenta. “Espero que si a alguien le pasa, tenga cerca a alguien capaz de resolver el problema, como ocurre en la serie”.
La serie habla de nuestras ansiedades diarias: transporte público, vigilancia, decisiones imposibles. Pero no se pone intelectual. Quiere activar algo visceral.
“No examina profundamente nuestra ansiedad colectiva”, añade Schuch. “Pero sí juega con ese fenómeno. Hay algo en nosotros que se activa”.
Junto a Toby Jones y Christiane Paul, la cuenta regresiva de ocho horas ya empezó. Los dos primeros episodios están en Apple TV+.












