Juanpa Zurita le dio la vuelta al guión. Lo que muchos ven como una desventaja, su Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), se convirtió en el combustible para una aventura al límite.
Se alió con Red Bull para la serie On the Edge with Juanpa. En cuestión de días, aprendió a navegar rápidos, montar olas gigantes y lanzarse de un avión con solo un traje de alas. Incluso completó la brutal Baja 500 en el desierto.
“Desde niño era el ruidoso del salón. Siempre veía a los atletas de Red Bull y decía ‘güey, yo un día quiero hacer eso’. Disfruto estar fuera de mi zona de confort. Cada deporte fue como ser niño otra vez”, explica.
La adrenalina tuvo su precio. En el desierto, su auto se volcó. Fue rescatado por un grupo que, con sus propias manos, lo puso de nuevo en la ruta. Un momento que define, según él, el “espíritu mexicano”.
El miedo fue una sombra constante. Antes de lanzarse en kayak por una cascada de 10 metros en Veracruz, los pensamientos lo invadieron.
“Sentí mucho miedo… Me acuerdo de estar durmiendo así y decir: ‘puta madre, güey, no la puedes regar… Ten mucho cuidado con las piedras, con tu espalda’. Tenía mucho miedo de lastimarme”, confiesa.
La serie ya está en Roku y para Zurita tiene un valor especial: muestra el proceso detrás del espectáculo.
“La mayoría de los deportes no exponen su proceso, solo ves el resultado. Por eso esta serie me parece muy valiosa”, apunta.
Pero tras tanta intensidad, llega la reflexión. Aunque crear contenido le da la dopamina que su cerebro neurodivergente necesita, está buscando un cambio.
“Lo que tengo que aprender ahora es a conseguirla a través de otras actividades no riesgosas: meditar, leer, estudiar. Y ya no volando a 300 kilómetros por hora”, concluye.
Su historia es más que hazañas extremas. Es un viaje personal sobre cómo canalizar una condición única y encontrar nuevos equilibrios.


















