El noveno cumpleaños de Matías, el hijo que Julián Gil tiene con la actriz Marjorie de Sousa, se convirtió en una ventana pública a un dolor privado. El actor argentino usó las redes para dirigirse directamente al niño, con quien no convive desde hace años por una disputa legal que le otorgó la custodia a su madre.
Gil, quien también es abuelo, confesó la tristeza de ver crecer a su hijo solo a través de fotos y videos. “Desde el primer día estuve contigo y sigo estando incluso a la distancia por decisiones que no están en mi control”, escribió en un mensaje cargado de emoción.
“Hoy cumples 9 años y aunque no pueda abrazarte hoy me despierto con algo muy claro en el corazón eres mi hijo y te amo”
El texto no elude los temas espinosos. Gil abordó directamente la prueba de paternidad que ambos solicitaron en su momento, un capítulo polémico de su historia. Quiso dejarle claro a Matías que pedirla fue un derecho, no una falta de amor.
“En la vida cualquier persona papá mamá o hijo tiene el derecho de pedir una prueba de paternidad cuando necesita claridad y tranquilidad en el corazón”
A pesar del distanciamiento forzado, el actor expresó cierta paz al saber que su hijo está rodeado de cariño, incluyendo al compañero sentimental de Marjorie. “Siempre he creído que si tu mamá está bien tú también vas a estar bien”, reflexionó.
Mientras Gil publicaba esta carta íntima, Marjorie de Sousa optó por un tono más celebratorio en sus redes. Compartió imágenes con Matías y una dedicatoria llena de afecto: “Pedazo de mi ser, amor incondicional, vida de mi vida…”.
Dos mensajes públicos para un mismo niño. Dos formas muy distintas de navegar una historia familiar compleja que, por ahora, mantiene a un padre viendo crecer a su hijo desde lejos.

















