El mundo del espectáculo tiene un nuevo capítulo en la saga de Kanye West. El artista, conocido ahora como Ye, ha tomado una medida inusual para intentar cerrar uno de los periodos más oscuros de su carrera.
Compró un anuncio de página completa en el Wall Street Journal. Allí, publicó una solicitud formal de disculpas por el comportamiento que lo marginó de la industria. ¿Qué lo llevó a este punto?
En la carta, Ye relata que está recibiendo tratamiento por una patología neurológica. Describe haber atravesado “un episodio maníaco que duró cuatro meses”, marcado por comportamientos que, según sus palabras, le “destruyeron la vida”. Añade que “tocó fondo” hace unos meses.
“A medida que la situación se volvía cada vez más insostenible, hubo momentos en los que ya no quería estar aquí”, admitió.
Abordó específicamente sus insultos antisemitas y declaraciones pro-hitlerianas. Atribuyó ese odio a haber “perdido el contacto con la realidad”. Su disculpa es clara:
“Me arrepiento y me avergüenzo profundamente de mis acciones en ese estado… No soy un nazi ni un antisemita. Amo al pueblo judío”.
El anuncio coincide con el inminente lanzamiento de su nuevo álbum, “Bully”, previsto para este viernes en Spotify. Es un movimiento calculado en un momento crucial.
El impacto de sus anteriores declaraciones fue brutal: marginación de plataformas y cancelación de colaboraciones. Esta disculpa pública marca su intento más directo de reconciliación con el público y una industria que lo dio por perdido. La pregunta ahora es si las palabras escritas en un periódico bastarán para reescribir su historia.
















