Lorde acaba de unirse al coro de voces que alzan la suya contra las políticas migratorias en Estados Unidos. No solo con palabras, sino con acciones que dejan huella.
A través de sus redes, la neozelandesa compartió una imagen contundente: su mano con el mensaje “ICE out”. Un gesto simbólico que va más allá del posteo.
La artista anunció que está canalizando parte de sus ganancias directamente a la defensa de comunidades migrantes. Lo dijo claro:
“Estoy donando lo recaudado por la venta de mercancía en Minneapolis (204 mil dólares) al Comité de Acción por los Derechos de los Inmigrantes de Minnesota y a la Red de Defensa de Inmigrantes”.
Estos fondos apoyan la defensa legal y social de personas en procesos de detención o deportación. Es dinero que busca hacer frente a una maquinaria compleja.
Lorde se suma así a una lista creciente de figuras del espectáculo que han expresado su rechazo. Nombres como Mark Ruffalo, Justin Bieber, Lady Gaga y, más recientemente, Billie Eilish y Bad Bunny, han tomado posición.
Su movimiento mezcla el simbolismo visual con el apoyo económico directo. Una fórmula que gana terreno entre artistas que buscan que su compromiso trascienda el like.


















