Foto: El Universal.
La sombra de la sospecha se cierne sobre la preventa más caótica del año. OCESA, el gigante organizador, sale al quite tras las acusaciones de un supuesto fraude masivo en la venta de entradas para los conciertos de BTS en la Ciudad de México.
El ARMY mexicano está indignado. Las redes sociales ardieron con denuncias de fallas en el sitio web, precios que se disparaban y boletos que desaparecían en minutos, solo para reaparecer en plataformas de reventa a precios exorbitantes. El malestar llegó hasta Palacio Nacional y la Profeco.
¿Qué dice OCESA? En una conferencia de prensa este miércoles, Fernanda Martínez, su directora de Comunicación, desmintió todo. Aseguró que es imposible que sus operadores desvíen entradas.
“Hay candados dentro del sistema de taquillas. No pueden vender otro boleto que no sea el que está habilitado para la venta”, explicó Martínez.
La ejecutiva incluso se declaró víctima. Reveló que su nombre apareció en listas de presuntos revendedores filtradas por fans, solo por trabajar en la empresa. Asegura que es falso.
Sobre investigar a los revendedores, OCESA se lava las manos. Argumenta que es un asunto legal que le corresponde a la Secretaría de Seguridad Pública.
¿Y los precios dinámicos? Juan Núñez, subdirector del Palacio de los Deportes, tiró la pelota al campo contrario. Dijo que en giras globales como esta, los precios los fija el artista.
“BTS se comunicó de forma coordinada a nivel global; incluso el mapa se publicó 24 horas antes”, afirmó Núñez.
Otro dolor de cabeza fueron las cancelaciones misteriosas. Fans reportaron que sus compras fueron anuladas horas después. OCESA justifica esto como parte de los “mecanismos antifraude” de Ticketmaster.
“Si detecta un mal uso… se cancelan”, finalizó Martínez.
BTS actuará el 7, 9 y 10 de mayo. Pero la ilusión del reencuentro está empañada por la frustración de miles que se quedaron sin boleto y la desconfianza sobre cómo llegaron a manos ajenas.

















