Crans-Montana, Suiza.– El devastador incendio registrado en el bar Le Constellation, ubicado en la estación de esquí de Crans-Montana, fue provocado por bengalas colocadas en botellas de champán que se acercaron demasiado al techo, confirmó la fiscal jefe Beatrice Pilloud.
Durante una conferencia de prensa, la funcionaria explicó que las investigaciones apuntan con claridad a este origen.
“Todo indica que el incendio se inició a partir de bengalas o petardos colocados en botellas de champán que se acercaron demasiado al techo, lo que provocó una combustión instantánea”, precisó Pilloud.
El siniestro, ocurrido durante las celebraciones de Año Nuevo, dejó 119 personas heridas, de las cuales seis aún no han sido identificadas, informó el comandante de la policía cantonal de Valais, Frédéric Gisler.
De los lesionados, 71 son ciudadanos suizos, además de 14 franceses, 11 italianos, cuatro serbios, un bosnio, un belga, un luxemburgués, un polaco y un portugués. Otros 14 pacientes permanecen hospitalizados sin que se haya confirmado su nacionalidad.
Entre las víctimas mortales se identificó al joven golfista italiano Emanuele Galeppini, de 17 años, mientras que un futbolista francés de 19 años sufrió quemaduras en el 30% de su cuerpo.
Expertos en incendios señalaron que la rápida propagación del fuego pudo haberse agravado por la presencia de paneles acústicos, un material que, según el consultor en seguridad Stephen MacKenzie, representa un “problema conocido” en cuanto a la seguridad contra incendios.
El experto Glenn Corbett recordó que, en incendios de esta magnitud, escapar en menos de dos minutos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, debido al pánico y la confusión que impiden una evacuación rápida.
Mientras tanto, hospitales suizos y franceses habilitaron más de una docena de camas para víctimas con quemaduras graves. Cinco de ellas permanecen internadas en los hospitales universitarios de Ginebra.
El caso continúa bajo investigación, mientras las autoridades analizan los factores que permitieron que una celebración terminara en tragedia.















