El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) abrió una investigación contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, por posible obstrucción a la justicia federal, en medio de crecientes tensiones por los operativos migratorios realizados por agentes federales en esa ciudad.
De acuerdo con fuentes citadas por CNN, un jurado investigador emitió citaciones para ambos funcionarios como parte del proceso. Sin embargo, hasta la tarde de este viernes, la oficina del gobernador Walz no había recibido notificación formal sobre dicha citación. El DOJ se negó a emitir comentarios al respecto.
La investigación ocurre tras las críticas del presidente Donald Trump a la respuesta de las autoridades locales ante los disturbios registrados en Minnesota por la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Trump incluso ha sugerido la posibilidad de invocar la Ley de Insurrección y desplegar militares para contener posibles episodios de violencia.
Walz y Frey han rechazado abiertamente el aumento de operativos federales en Minneapolis. El alcalde Frey llegó a pedir públicamente a los agentes federales que “se larguen de Minneapolis”, mientras que el gobernador acusó al Gobierno federal de utilizar el sistema de justicia como un instrumento político para intimidar a opositores.
Ambos funcionarios han vinculado el clima de tensión con la muerte de Renee Good, una mujer que falleció tras ser baleada por un agente de ICE, hecho que desató protestas y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas federales.
En respuesta a la situación, el estado de Minnesota y las ciudades de Minneapolis y St. Paul presentaron esta semana una demanda contra el gobierno de Trump, al considerar que los operativos federales constituyen una “invasión” y violan la Décima Enmienda de la Constitución, que protege los derechos de los estados.
El gobierno federal ha reforzado su presencia en la zona. Se espera el despliegue de unos mil agentes adicionales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que se sumarán a los aproximadamente dos mil elementos federales ya desplegados en Minneapolis.
Los operativos forman parte de la llamada Operación Metro Surge, lanzada con el objetivo inicial de detener a inmigrantes indocumentados, principalmente de origen somalí, aunque las acciones se han extendido a personas de otras nacionalidades.
Las protestas contra estas medidas han derivado en enfrentamientos con agentes federales, quienes han recurrido al uso de gas lacrimógeno y balas de pimienta. El Departamento de Seguridad Nacional informó que al menos diez personas fueron arrestadas el jueves por la noche por agredir a elementos de seguridad.
El vicesecretario de Justicia, Todd Blanche, responsabilizó directamente a Walz y Frey por los disturbios y aseguró que el gobierno federal tomará medidas contra ellos. Este viernes, Blanche visitó Minneapolis junto al director del FBI, Kash Patel, quien informó que se investigan posibles redes de financiamiento de los manifestantes y que ya se han realizado múltiples detenciones.
La investigación contra ambos líderes demócratas representa una nueva escalada en el conflicto político y legal entre el gobierno federal y las autoridades locales de Minnesota, en un escenario marcado por protestas, operativos migratorios y fuertes acusaciones cruzadas.
















