Washington, D.C. — Apenas dos meses después de haber superado el shutdown más largo en la historia de Estados Unidos, el gobierno federal volvió a suspender operaciones no esenciales a partir del primer minuto de este sábado, debido al choque entre demócratas y republicanos por la política migratoria impulsada por la Casa Blanca.
El Senado estadounidense aprobó este viernes un presupuesto de 1.2 billones de dólares para mantener en funcionamiento a la mayoría de las agencias y departamentos federales hasta el 30 de septiembre. No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) quedó fuera de ese acuerdo, al recibir financiamiento únicamente por dos semanas adicionales, lo que desencadenó el cierre parcial del gobierno.
Durante este periodo, los legisladores demócratas buscan negociar las condiciones bajo las cuales operan los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Entre sus demandas destacan:
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Que los agentes actúen con el rostro descubierto,
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Que utilicen cámaras corporales,
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Y que se suspendan los arrestos y cateos sin orden judicial.
Estas exigencias surgieron tras cuestionamientos por la actuación de agentes en diversos operativos y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota, identificados como Renne Good y Alex Pretti.
La Cámara de Representantes retomará sesiones el lunes 2 de febrero para discutir y votar el nuevo acuerdo presupuestario que permita aprobar el financiamiento completo del gobierno. Una vez avalado, el presidente Donald Trump deberá firmarlo para poner fin al cierre.
Con este episodio, Trump acumula cinco cierres de gobierno durante sus dos mandatos, mientras que este nuevo shutdown ocurre solo dos meses después del más prolongado en la historia del país, que se extendió por 43 días.


















