Milei y Techint chocan por licitación de gasoducto clave

Buenos Aires está que arde. Y no es solo por el calor. Una pelea a pura chicana entre el presidente Javier Milei y Paolo Rocca, el dueño del gigante industrial Techint, acaba de poner en evidencia la tensión brutal entre la teoría económica y la realidad industrial del país.

Todo arrancó con unos tubos. No cualquier tubo, sino los que van a formar parte de un gasoducto vital de casi 500 km para sacar el gas de Vaca Muerta hacia el Atlántico y de ahí a Europa. Una obra estratégica millonaria.

Techint, a través de Tenaris, es el único fabricante local de esos tubos especiales. Pero en la licitación internacional, su oferta no pudo contra la de la india Welspun, que se llevó el contrato por unos 200 millones de dólares. Dicen los que saben del sector energético que es la primera vez en setenta años que Techint pierde una licitación así en Argentina.

Ahí saltó la chispa. Techint amenazó con presentar una denuncia antidumping. Y Milei, fiel a su discurso de libre mercado total, no se quedó callado. Le contestó en redes sociales con un apodo que ya es famoso: “Don Chatarrín de los tubitos caros”. Un golpe bajo, directo al dueño de una de las empresas más emblemáticas.

Pero esto va mucho más allá de un insulto. Es la punta del iceberg de un conflicto enorme. Rocca venía criticando la política de apertura total de importaciones del gobierno. Y Milei lo acusó este jueves de ser parte de los empresarios que crecieron con “negocios turbios” con el Estado y hasta de conspirar para que su gobierno caiga después de las elecciones.

“DATO”, escribió Milei en X. “Y que quede constancia que Paolo Rocca (Don Chatarrín) jugó all in para que el actual gobierno termine post elecciones de septiembre. Jubílate, tano. Perdiste”.

Esa referencia apunta a la derrota electoral del oficialismo en Buenos Aires en septiembre, que generó un terremoto financiero. Techint, por su parte, optó por el silencio ante los ataques.

El trasfondo es profundo y doloroso para la industria local. Un informe reciente muestra que 20 sectores manufactureros se contrajeron bajo este gobierno, con cierre de fábricas y miles de despidos, achacados en gran parte al ingreso masivo de productos importados más baratos, sobre todo desde China.

Los analistas económicos ya están advirtiendo: si bien se esperaban costos por la apertura económica, estos están siendo excesivos. Piden más sensibilidad y políticas activas para evitar un colapso industrial mayor mientras se intenta estabilizar la economía.

En resumen: lo que empezó como una disputa por unos tubos terminó siendo un combate campal sobre el modelo económico argentino.

Temas Relacionados:

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

Scroll al inicio