Minneapolis se mantiene en un clima de alta tensión luego de que manifestantes se congregaran en las inmediaciones del Bishop Henry Whipple Federal Building, donde se reportó la presencia de vehículos de la Guardia Nacional, en protesta por las detenciones y acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otras agencias federales.
Las movilizaciones ocurren casi una semana después de la muerte de Alex Pretti, un enfermero y activista de 37 años, quien fue abatido por agentes federales durante un operativo migratorio, hecho que detonó una oleada de protestas y reavivó el debate nacional sobre el uso de la fuerza y la política migratoria en Estados Unidos.
Minnesota se ha convertido en un punto crítico desde el inicio de la operación federal denominada “Operation Metro Surge”, la cual contempla un despliegue ampliado de ICE, la Patrulla Fronteriza y otros agentes federales con el objetivo de arrestar y deportar a personas sin documentación. La estrategia ha generado tensiones constantes, contratiempos y enfrentamientos con la comunidad local.
Las protestas han continuado de forma sostenida, con ciudadanos que exigen rendición de cuentas, el cese de tácticas agresivas y la retirada de las fuerzas federales. Además, se han realizado llamados a movilizaciones coordinadas y paros solidarios desde distintas partes del país en respaldo a las manifestaciones en Minneapolis.
En respuesta, el gobierno federal envió a Tom Homan, jefe de operaciones fronterizas, para coordinar las acciones en la zona. El funcionario señaló que la posible reducción del número de agentes dependerá de la cooperación con las autoridades locales y estatales, y aseguró que se han logrado “avances”, aunque confirmó que el operativo continúa en curso.
La muerte de Pretti también motivó la intervención del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que abrió una investigación de derechos civiles para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades de los agentes involucrados.
Mientras tanto, Minneapolis sigue bajo escrutinio público, con una comunidad que demanda respuestas claras y cambios en la estrategia federal, en medio de un operativo migratorio que continúa generando polémica a nivel nacional.

















