La imagen fue difícil de ignorar. Miguel Bosé subió al escenario del Teatro de los Insurgentes en la Ciudad de México, pero no era el artista desbordante de energía que muchos recuerdan. Se le veía visiblemente agotado. Su voz, ese instrumento legendario, salía entrecortada, arrastrando las palabras con un esfuerzo palpable.
¿Qué está pasando realmente con su salud? Los reportes hablan de una sinusitis crónica que afecta sus cuerdas vocales desde hace años. Pero la escena del otro día planteó más preguntas. ¿Es solo un problema físico o hay algo más detrás de ese cansancio extremo?
Su intervención fue breve y emotiva. Actuó como padrino para develar una placa por las 100 funciones del musical El fantasma de la ópera. Conmovido, casi al borde del llanto, recordó:
“Yo vi esta obra hace años, si no mal recuerdo. Este año, en octubre, se cumplirán 40 años de su estreno”.
Habló de su amistad con el productor Claudio Carrera y del vínculo personal con ese teatro. Pero cada frase sonaba a un triunfo sobre una batalla interna. Agradeció a la compañía y deseó “mil representaciones más”, pero su propio futuro sobre el escenario parecía ser la pregunta del millón.
Lo revelador vino después. Al terminar, no hubo tiempo para prensa ni fans. Bosé abandonó el lugar rápidamente, dirigiéndose a su vehículo sin mirar atrás. Un gesto atípico para un artista conocido por su conexión con el público.
Esto pone una sombra enorme sobre sus próximos compromisos. Tiene fechas agendadas para el 15 y 16 de mayo en el Auditorio Nacional. ¿Podrá enfrentarlas? La energía “apagada” que mostró contrasta brutalmente con la del Amante Bandido de antaño.
La investigación lleva a otros eventos recientes: el robo a su casa en México en 2023, que sumó estrés a sus problemas personales. Parece una tormenta perfecta: salud frágil, incidentes de seguridad y una presión constante por volver a los escenarios.
La conclusión es clara: lo que vimos no fue solo un artista con afonía. Fue el retrato de un hombre luchando en varios frentes a la vez. Su regreso triunfal está en pausa. La verdadera pregunta ahora es si podrá recuperar no solo su voz, sino también esa chispa que siempre lo definió.
















