Puebla.– Transportistas del estado anunciaron un paro total del servicio público el próximo martes 3 de febrero, lo que podría dejar fuera de circulación a más de 20 mil unidades de transporte colectivo y taxis en distintas zonas del estado, afectando la movilidad de miles de usuarios.
De acuerdo con los concesionarios, la medida se tomó como una acción preventiva ante la aplicación de sanciones por no haber acreditado la revista vehicular, requisito obligatorio para seguir operando. Los transportistas advierten que salir a trabajar sin cumplir con este trámite podría derivar en multas elevadas y retiro de unidades.
Los representantes del sector explicaron que una gran parte de los concesionarios no logró aprobar la revisión, principalmente debido a las exigencias de renovación de unidades con más de diez años de antigüedad. Señalan que el alto costo de los autobuses nuevos y la escasa disponibilidad en el mercado dificultan cumplir con el reglamento en los plazos establecidos.
Además, denuncian que los trámites para modificar el tipo de unidad se encuentran bloqueados, lo que impide regularizar su situación ante las autoridades y continuar con sus labores de manera normal.
Las estimaciones del gremio indican que más de 20 mil unidades de transporte urbano, suburbano y regional dejarían de circular en caso de concretarse el paro. En distintas regiones del estado, incluidos municipios del interior y la capital poblana, organizaciones de transportistas ya han manifestado su respaldo a la convocatoria, lo que aumentaría el impacto en la movilidad.
Los concesionarios señalan que las multas podrían alcanzar los 25 mil pesos, además del retiro de placas o documentos en caso de incumplimiento. Aseguran que la suspensión del servicio no busca confrontar a las autoridades, sino evitar sanciones mientras se resuelve la situación administrativa.
Finalmente, los transportistas subrayan que el sector enfrenta dificultades económicas debido a que las tarifas del transporte no han tenido ajustes en varios años, lo que limita la posibilidad de renovar unidades o cumplir con los nuevos lineamientos establecidos por las autoridades.
















