La presidenta Claudia Sheinbaum informó este lunes 1 de diciembre que los dos agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) desaparecidos en Jalisco la semana pasada fueron hallados con vida. Durante su conferencia matutina, la mandataria recibió un recado de su equipo con la noticia y solicitó al titular de la dependencia, Omar García Harfuch, que proporcionara un informe detallado. “Lo que me informan, les voy a leer el recado que me pasaron: Los dos agentes de la SSPC secuestrados por un grupo criminal en Jalisco fueron encontrados con buen estado de salud”, declaró Sheinbaum.
Poco después, el propio García Harfuch confirmó el hallazgo a través de sus redes sociales. En un mensaje publicado en la plataforma X, el secretario de Seguridad escribió: “Nuestros compañeros de @SSPCMexico que fueron privados de su libertad en Zapopan, Jalisco el pasado 25 de Noviembre se encuentran bien y pronto estarán con sus familias”. Esta confirmación puso fin a días de incertidumbre y movilizaciones de las fuerzas federales en la zona.
Los hechos se remontan al 26 de noviembre, cuando la SSPC, bajo el mando de García Harfuch, reportó la desaparición de dos de sus elementos. Los agentes no llegaron a un operativo programado en la zona metropolitana de Guadalajara. Su misión consistía en realizar labores de inteligencia e investigación de campo, enfocadas en analizar y desarticular células criminales activas en el estado de Jalisco. La comunicación con ellos se perdió el día anterior, 25 de noviembre, mientras se desplazaban a bordo de un vehículo oficial.
El automóvil asignado a los agentes fue localizado posteriormente abandonado en el Paseo de los Virreyes, una zona del municipio de Zapopan, perteneciente al área conurbada de Guadalajara. Este hallazgo, sin rastro de los ocupantes, activó de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate. La SSPC desplegó un operativo conjunto con otras corporaciones federales, incluyendo a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Nacional, en un esfuerzo coordinado para localizar a los agentes.
La desaparición de elementos de una secretaría de Estado de alto nivel representa un desafío directo a las instituciones de seguridad y un episodio de alta tensión. El hecho de que las víctimas fueran agentes en funciones de inteligencia, cuyo trabajo es precisamente infiltrar y desmantelar estructuras delictivas, añade una capa de complejidad al incidente, sugiriendo una posible retaliación o un intento de obstaculizar investigaciones en curso. La pronta movilización de recursos federales refleja la gravedad con la que se trató el caso desde las más altas esferas del gobierno.
La localización exitosa de los agentes, aparentemente sin daños físicos graves, es un desenlace positivo en un contexto de violencia persistente. García Harfuch, al confirmar la noticia, extendió su agradecimiento a las instituciones castrenses y de seguridad que participaron en las labores de búsqueda. Este episodio subraya los riesgos permanentes que enfrentan los cuerpos de seguridad en regiones con una fuerte presencia del crimen organizado, incluso cuando se trata de personal altamente especializado y respaldado por el aparato federal. La recuperación de los agentes permite ahora centrarse en las investigaciones posteriores para determinar las circunstancias exactas de su privación de libertad y la identidad de los responsables.

















