El uso excesivo de dispositivos electrónicos en niñas y niños ha encendido alertas entre especialistas en salud y educación, quienes advierten sobre un fenómeno conocido como “demencia digital”, término utilizado para describir alteraciones cognitivas asociadas a la exposición prolongada a pantallas durante las etapas tempranas del desarrollo.
De acuerdo con expertos, el uso continuo de celulares, tabletas, televisores y computadoras puede afectar funciones clave del desarrollo infantil, como la memoria, la capacidad de concentración, el lenguaje y la regulación emocional. Estas alteraciones pueden traducirse en un menor rendimiento escolar y en afectaciones al bienestar psicológico de los menores.
Los especialistas señalan que el uso indiscriminado de dispositivos electrónicos también puede generar dependencia, irritabilidad, dificultad para socializar y una menor tolerancia a la frustración. A ello se suman problemas en los ciclos de sueño y la disminución de la actividad física, factores esenciales para un desarrollo saludable.
Ante este panorama, recomiendan a madres, padres y tutores establecer límites claros al tiempo que las niñas y los niños pasan frente a las pantallas, además de supervisar el contenido al que tienen acceso. Asimismo, sugieren fomentar actividades recreativas, la lectura y la convivencia familiar como alternativas para fortalecer el desarrollo cognitivo y emocional.
Autoridades y profesionales coinciden en que la tecnología no es negativa por sí misma; sin embargo, advierten que su uso debe ser moderado, supervisado y acorde a la edad, con el fin de prevenir consecuencias a largo plazo en la salud cognitiva y emocional de la niñez.

















