El panorama no pinta bien. El senador Manuel Añorve Baños lanzó una advertencia fuerte: los gobiernos de Morena podrían ser los responsables de que el sarampión vuelva a ser una epidemia en México.
Lo atribuye a lo que él llama una grave negligencia en las políticas de vacunación desde el sexenio pasado. Un tema delicado que toca fibras muy sensibles.
¿Su argumento? Esta enfermedad, altamente contagiosa, se mantenía bajo control durante las administraciones del PRI. Pero acusa que con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder, las campañas de vacunación, especialmente para los más pequeños, se abandonaron.
El legislador señaló que esta enfermedad altamente contagiosa se mantenía bajo control durante los gobiernos del PRI , pero acusó que a partir de la administración de Andrés Manuel López Obrador se abandonaron las campañas de vacunación, en particular entre la población infantil.
Los números que maneja son alarmantes. Habla de la cancelación de las semanas nacionales de vacunación y una caída dramática en la cobertura.
Añorve Baños afirmó que la cancelación de las semanas nacionales de vacunación y la reducción de la cobertura infantil, que —dijo— pasó de más del 90% a apenas 60% , ha tenido consecuencias graves.
La consecuencia directa, según él, ya está aquí: más de siete mil contagios registrados a nivel nacional. Una cifra que hace saltar todas las alarmas.
El riesgo va más allá de los casos actuales. Añorve sostiene que el sarampión está otra vez fuera de control por falta de responsabilidad. Esto pone en jaque un logro histórico: que México sea un país libre de esta enfermedad, un estatus que él atribuye a gestiones priistas anteriores.
El senador sostuvo que la enfermedad se encuentra nuevamente fuera de control por la falta de responsabilidad… lo que pone en riesgo la vida de millones… y amenaza con que México pierda la certificación de país libre de sarampión.
En un comunicado final, aunque reconoce que el gobierno federal intenta contener el daño, advierte que el brote ya es una realidad. Su llamado es claro y pretende quitarle el tinte político al asunto.
Llamó a la población a vacunarse y subrayó que el tema no debe politizarse, pues se trata —dijo— de la salud…
Al final del día, el mensaje es sobre proteger a las familias. Sobre todo, a niñas y niños. Un recordatorio crudo de lo rápido que pueden retroceder los avances en salud pública cuando se descuida lo esencial.

















