El día finalmente llegó. Tras once años de construcción, el Tren Interurbano México-Toluca, bautizado como ‘El Insurgente’, inició operaciones completas esta mañana con un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria, acompañada por la jefa de Gobierno Clara Brugada y la gobernadora Delfina Gómez, cortó el listón en la estación Vasco de Quiroga. Este gesto simbólico dio luz verde a todo el recorrido, desde Santa Fe hasta Observatorio.
“La demanda estimada a lo largo de la vida del proyecto será de 140 mil pasajeros al día”, explicó Andrés Lajous Loaeza, director de la Agencia de Trenes.
Las cifras hablan por sí solas. El corredor eléctrico de 57.7 kilómetros promete unir dos zonas metropolitanas masivas en solo 50 minutos. Con siete estaciones y una flota de 20 trenes, cada uno con capacidad para 719 personas, busca aliviar el caos vial entre la capital y el Estado de México.
La conectividad es clave. En Observatorio se enlazará con la Línea 1 del Metro. En Vasco de Quiroga, con la línea 3 del Cablebús. Y pronto también conectará con la Línea 12 del Metro y la Terminal Poniente de autobuses.
Este no es solo un tren más. Es un proyecto que busca redefinir cómo se mueven millones de personas, ofreciendo una alternativa real al transporte privado en una de las regiones más congestionadas del país.
















