En un giro que seguramente hará sonreír a más de un joven en el país, el programa estrella del gobierno para quienes no estudian ni trabajan ha decidido ser un poco más generoso. Jóvenes Construyendo el Futuro, esa iniciativa que promete capacitar a la juventud, ha ajustado sus números para el nuevo año.
La noticia es simple: hay más dinero en juego. A partir del primero de enero, la beca mensual da un salto. Deja atrás los 8,480 pesos para posicionarse en 9,582 pesos al mes. ¿La razón? Se alineó con el aumento del salario mínimo. Un gesto que, sin duda, busca mantener la relevancia del apoyo.
El depósito de este monto se realiza directo a las tarjetas del Banco del Bienestar de las y los beneficiarios.
El mecanismo sigue igual. Los jóvenes seleccionados—o aquellos que ya están en el programa—recibirán este estímulo económico directamente en su cuenta, junto con la cobertura médica del IMSS durante su capacitación. La idea central permanece: conectar a personas entre 18 y 29 años con centros de trabajo afiliados, donde puedan aprender un oficio por hasta un año.
Para quienes estén interesados en esta oportunidad, la recomendación oficial es clara: hay que estar pendiente. Las convocatorias se publican periódicamente en los canales oficiales del programa. En un mercado laboral complejo, esta sigue siendo una de las apuestas más visibles del gobierno para acercar a los jóvenes al mundo del trabajo.















