En la oscuridad de la madrugada, un llanto débil atravesó el silencio de un viñedo en Hermosillo. Eran las 3:30 AM cuando un guardia de seguridad, durante su ronda habitual, siguió el sonido hasta un contenedor de basura.
Lo que encontró es difícil de olvidar: un bebé de apenas 32 semanas de gestación, envuelto en una bolsa negra de plástico. ¿Quién lo dejó allí? ¿Por qué? Las preguntas se acumulan mientras el pequeño lucha por su vida.
El recién nacido fue trasladado urgentemente al Seguro Social en la colonia Centro. Su estado es delicado, muy delicado. Los médicos confirman que presenta dificultades respiratorias graves, sepsis prenatal e hipotermia.
“Se encuentra delicado de salud”, admitieron las fuentes consultadas, subrayando la gravedad del cuadro clínico.
Mientras los especialistas libran la batalla por estabilizarlo, la Policía Municipal adscrita a la comisaría Miguel Alemán ha iniciado una investigación minuciosa. Han intensificado la vigilancia en la zona y piden a la comunidad que hable.
Cualquier detalle, por pequeño que parezca, podría ser crucial. Este caso no es solo otro reporte policial; es una carrera contra el tiempo para salvar una vida y descubrir una verdad que alguien quiso ocultar entre la basura.


















