Olvídate de los museos aburridos con objetos detrás de un cristal. El nuevo Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO) acaba de abrir sus puertas y no viene a contar una historia, viene a que la vivas.
¿Te imaginas poder tocar, oler y casi saborear los 80 años de una marca que creció contigo? Eso es lo que proponen. No es solo un recorrido por el tiempo, es una inmersión total en la cultura del pan.
“Parte de la curaduría está dedicada a mostrar aquellos objetos que son referentes en la memoria popular”, explican desde la empresa.
Y vaya si lo logran. Han reunido cerca de 4 mil objetos que son más que cosas viejas: son piezas de la memoria colectiva mexicana. Desde los empaques que tus abuelos compraban hasta las máquinas que los hacían.
Pero aquí está el giro disruptivo: en lugar de solo mirar, tú interactúas. Puedes “vivir” el proceso de hacer pan, ver cómo evolucionaron los logos como si fueran seres vivos y recorrer una línea de tiempo que se siente más real que los libros de texto.
Ubicado en pleno Centro Histórico, en Isabel La Católica 51, el lugar es una declaración. Ocupa un edificio de los sesenta totalmente renovado, con capacidad para 500 personas y más de 1,500 metros cuadrados dedicados solo a exhibición.
¿El resultado? Un espacio donde la nostalgia se encuentra con la tecnología para crear algo completamente nuevo. No vas a ver la historia de Bimbo. Vas a experimentar cómo una simple rebanada de pan se convirtió en parte fundamental de nuestra identidad.


















