Justo cuando las mochilas volvían a cargarse tras el último puente, una duda recorre los grupos de WhatsApp de padres y madres: ¿este miércoles 5 de febrero hay escuela o no?
La fecha aparece marcada en rojo en muchos calendarios como el Día de la Constitución. Un festivo nacional, ¿no? Aquí es donde la investigación periodística choca con la burocracia educativa.
Consultamos el calendario oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP). La respuesta es clara, pero contraria a la intuición popular:
Las y los estudiantes de kínder, primaria y secundaria sí tendrán clases el próximo 5 de febrero.
¿Cómo puede ser? Si es día festivo. Ahí está el detalle que muchos pasan por alto. El Artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo juega un papel clave. No celebra la fecha histórica exacta, sino que establece una regla móvil.
El verdadero día feriado fue el lunes 2 de febrero. El sistema decidió ‘recorrer’ la conmemoración al primer lunes del mes, independientemente del día 5. Un tecnicismo legal que descoloca a miles de familias cada año.
Mientras los niños van a la escuela, vale la pena recordar por qué existe esta fecha. El 5 de febrero de 1917 se promulgó en Querétaro un documento revolucionario.
Nacida del fuego de la Revolución Mexicana, esta Constitución hizo historia global al incluir derechos sociales explícitos por primera vez, un modelo que después miraría el mundo.
Así que este miércoles, mientras los alumnos toman clase, lo que realmente se conmemora es un pacto social que cambió a México. La lección va más allá del aula.
















