Un soplo gélido del norte se ensañó con Veracruz. El frente frío número 28 descargó vientos de hasta 85 kilómetros por hora y temperaturas en picada sobre el territorio estatal.
La intensidad del aire fue menor que en días anteriores, pero el frío se mantuvo firme en la mayor parte del estado. La pregunta era inevitable: ¿cómo le fue a Veracruz con este embate?
En Xalapa, la madrugada del jueves fue de susto. Vientos de casi 60 km/h barrieron la zona metropolitana. El resultado: árboles derribados y un apagón que dejó a muchos a oscuras.
“El personal operativo atendió distintas llamadas… relacionadas con la caída de ramas y árboles”, detalló Alma Fuertes Jara, directora de Protección Civil en Xalapa.
Los equipos de emergencia estuvieron a toda marcha. Atendieron reportes desde Lomas de San Roque y El Mirador, hasta Indeco Ánimas y la Unidad Habitacional Fovissste. La lista de colonias afectadas era larga: Acueducto, Progreso Macuiltépetl, María Esther, Laureles.
Pero no solo fueron árboles. También hubo cortocircuitos y daños al cableado en Álvaro Obregón, Campo Nuevo y el Centro. En J. J. Panes se cayó un alero; en Benito Juárez, un poste; y en Francisco I. Madero, volaron tinacos. Para eso, tuvieron que llamar refuerzos: personal de Alumbrado Público y de la CFE.
Por suerte, el balance hasta el momento es alentador: no se registraron personas heridas.
La funcionaria Alma Fuertes dejó un consejo claro para estas épocas: fijen bien toldos, techos y cualquier objeto que pueda salir volando. Los frentes fríos no dan tregua, y sus ráfagas son impredecibles.


















