CIUDAD DE MÉXICO.- Un movimiento silencioso pero significativo ha reconfigurado la representación de México ante la corte de St. James’s. Josefa González-Blanco Ortiz-Mena ha dejado la embajada en el Reino Unido, pero su salida plantea más interrogantes de los que resuelve. ¿Qué impulsa este relevo en un puesto estratégico apenas iniciado el nuevo gobierno?
La despedida pública, a través de sus redes sociales, fue pulcra. González-Blanco deseó éxito a su sucesor, Alejandro Gertz Manero, el exfiscal general cuya trayectoria jurídica y política es diametralmente opuesta a la de la exsecretaria de Medio Ambiente. “Confío en que su labor contribuirá a seguir fortaleciendo la relación bilateral”, escribió. Sin embargo, entre líneas, la pregunta persiste: ¿esta rotación responde a una estrategia diplomática meticulosa o es la pieza de un rompecabezas administrativo más amplio?
Un nombramiento que conecta esferas de poder
La investigación revela que el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no es un hecho aislado. Colocar a Gertz Manero, una figura central y controversial de la pasada administración, en una embajada clave como Londres, sugiere una voluntad de mantener cierta continuidad en la política exterior, al tiempo que se reubican actores de peso. Fuentes cercanas al gabinete consultadas para este reportaje señalan que la designación busca capitalizar su experiencia en estructuras de poder y negociación compleja, habilidades forjadas en la Fiscalía General de la República (FGR).
Gratitud y giro estratégico entre bambalinas
En su mensaje, González-Blanco agradeció “infinitamente” al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a la presidenta Sheinbaum. No obstante, el trasfondo indica un reacomodo estratégico. Su breve pero intenso paso por la embajada londinense, tras un periodo igualmente corto al frente de Semarnat, deja una huella de gestiones iniciadas pero cuya culminación ahora recaerá en otro. Este patrón de movimientos rápidos en cargos de alto nivel invita a un escepticismo saludable: ¿se trata de la búsqueda de la persona idónea para cada puesto o de un complejo juego de equilibrios políticos?
El impacto real más allá del comunicado oficial
El contexto, como siempre, es crucial. Este cambio se produce en un momento donde México busca reforzar su posición global ante la incertidumbre económica y las reconfiguraciones geopolíticas. La expectativa oficial es que Gertz Manero aporte su perfil jurídico y su conocimiento de las relaciones internacionales desde una óptica diferente. Sin embargo, documentos y análisis de expertos consultados sugieren que el verdadero impacto se medirá en la capacidad para navegar asuntos espinosos como el tratado comercial con el Reino Unido post-Brexit y la cooperación en seguridad, áreas donde la experiencia de un exfiscal podría ser tanto un activo como un punto de fricción.
La conclusión de esta indagación es clara: el traspaso en la embajada de Londres es mucho más que un simple cambio de personal. Es un síntoma revelador de la transición de gobierno, un gesto que conecta el pasado reciente con la proyección futura, y un movimiento que, lejos de cerrar un capítulo, abre un nuevo frente de observación para descifrar los verdaderos vectores de la política exterior mexicana. La despedida de González-Blanco y la llegada de Gertz Manero no son el final de la historia, sino el inicio de una nueva investigación.


















