Los números comienzan a tomar forma. En la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el estado del programa ‘Vivienda para el Bienestar’, una iniciativa que busca cambiarle la cara al acceso a la casa propia en México.
La meta es ambiciosa: 1.8 millones de viviendas nuevas. Pero lo interesante es ver cómo se va materializando. Según los datos oficiales, en 2025 se formalizó la construcción de cerca de 400 mil unidades, y para este 2026 se proyectan otras 400 mil.
“Con el programa de Vivienda para el Bienestar al menos se van a beneficiar cerca de 8 millones de familias en el país, las que menos tienen”, explicó Sheinbaum durante ‘Las mañaneras del pueblo’.
La esencia del programa, detalló, es tratar el acceso a la vivienda como un derecho. Las casas están dirigidas específicamente a familias que ganan entre uno y dos salarios mínimos, ese segmento que tradicionalmente queda fuera del mercado formal.
Pero aquí hay un dato que llama la atención y va más allá de la construcción nueva. La secretaria Edna Elena Vega Rangel informó que se superó la meta anual al formalizar 393,686 viviendas en 2025. Además, se entregaron 420 mil apoyos para mejoramiento de viviendas existentes.
Quizás uno de los puntos más significativos para quienes ya están endeudados es lo que sucedió con los créditos ‘impagables’. Se reestructuraron y sanearon 4.8 millones de financiamientos. Hablamos de reducciones de saldo, ajustes de tasas y hasta cancelaciones que buscan sacar a las familias del hoyo financiero.
“Nuestro sueño… es que todo mexicano y mexicana tenga acceso a la educación… a la salud… y a la vivienda”, agregó la presidenta, vinculando esta política con el concepto más amplio de bienestar.
Para 2026, las autoridades ya tienen una hoja de ruta. La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) tiene 86 mil viviendas actualmente en proceso, desde obras hasta etapas preliminares. De estas, un 20% (17,200) estarán destinadas a un esquema novedoso: renta para jóvenes.
Por su lado, el Infonavit reporta tener 319,467 viviendas contratadas, lo que representa un 27% de avance hacia su meta sexenal propia de 1.2 millones. Su director, Octavio Romero Oropeza, proyecta alcanzar las 396,210 unidades este año.
El mensaje final es claro: se trata de llegar a quienes históricamente han sido excluidos. Como resumió Sheinbaum, beneficiar a las familias “que de otra manera no tendrían acceso a la propiedad”. Los números grandes suenan bien en el discurso, pero el reto real está en que esos proyectos en papel se conviertan en casas habitadas.














