En un giro que redefine la diplomacia moderna, dos titanes del discurso público sostuvieron lo que solo puede describirse como el intercambio más productivo y cordial desde que un gato y un perro acordaron compartir el sofá.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó de esta epopeya telefónica con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los temas, según los comunicados oficiales, fueron tan profundos como la agenda comercial y la relación bilateral. Es decir, todo y nada a la vez.
“Sostuvimos una productiva y cordial conversación”, escribió Sheinbaum en redes sociales, demostrando que el arte de decir mucho sin decir absolutamente nada está más vivo que nunca.
El mandatario estadounidense, por su parte, no se quedó atrás en su red social preferida. Coincidió en lo productivo del asunto, centrándose en pilares de la relación como “la frontera, la lucha contra el narcotráfico y el comercio”. Una trilogía tan novedosa como predecible.
La cumbre telefónica también tuvo espacio para los saludos protocolarios. Sheinbaum tuvo “el gusto” de saludar a Melania Trump, un detalle humano que ilumina la fría mecánica de las relaciones interestatales. O al menos eso es lo que nos quieren hacer creer.
Pero el momento cumbre, la joya retórica de este intercambio, vino del lado norte de la frontera:
“México tiene un líder maravilloso e inteligente. ¡Deberían estar muy contentos por ello!”, citó Trump.
Una declaración tan generosa como calculada. En el gran teatro de la política internacional, donde cada adjetivo es una moneda de cambio y cada elogio una jugada estratégica.
Ambas partes acordaron que sus equipos seguirán trabajando conjuntamente. Una palabra mágica que significa todo y compromete a nada. Prometieron volver a hablar pronto, porque en diplomacia, lo importante no es resolver, sino mantener la conversación viva.
Así avanza la historia: llamada a llamada, comunicado a comunicado, en un ballet coreografiado donde la sustancia a menudo se sacrifica en el altar de la cordialidad. Un espectáculo tan absurdo como revelador.
















