Te cuento una de esas historias que te hacen ver lo complicado que es este trabajo. La primera vez que agarraron a César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias ‘El Botox’, fue en Cuernavaca, Morelos, en agosto de 2018. Casi al final del gobierno de Graco Ramírez.
Lo pesaron por un presunto secuestro en la ciudad. Pero aquí viene lo importante: también traía armas de grueso calibre. Eso hizo que lo pusieran a disposición del Ministerio Público federal.
Sin embargo, y esto es clave, salió libre apenas 20 meses después. ¿Y qué crees que hizo? Se fue directo a Michoacán.
Allá, según reportes extraoficiales, se dedicó a fortalecer y liderar ‘Los Blancos de Troya’. Lo hizo junto a su familia: su hijo, César Alejandro Sepúlveda Valencia (que ya había estado detenido), y su hermano Andrés Alejandro Sepúlveda Álvarez, alias ‘El Fresa’.
Así fue el operativo que lo detuvo
Todo empezó con una llamada anónima al 089. Alguien reportó que en una casa de la calle Cataluña, en la colonia Maravillas, varias personas estaban metiendo a un hombre maniatado. Sonaba a secuestro en curso.
La información voló por el Centro C-5 hasta la Fiscalía Especializada en Combate al Secuestro. Con apoyo de la 24ª Zona Militar, se montó un operativo.
A las 3:30 de la tarde ya tenían la zona asegurada. Encontraron a tres hombres. Uno de ellos con armas de fuego. Les marcaron el alto, opusieron resistencia, pero al final los tres cayeron.
Se realizaron consultas en bases de datos locales y federales.
Ahí salió lo bueno. Al cruzar datos con las autoridades de Michoacán, confirmaron que este ‘César N’, el de las armas, ya tenía orden de aprehensión por homicidio en ese estado.
Lo identificaron como uno de los líderes de ‘Los Viagra’. Lo ligaban al homicidio del encargado de Despacho de la Alcaldía de Buenavista en junio de 2018, y a varios bloqueos e incendios de vehículos.
Esa misma noche del 28 de agosto lo entregaron a las autoridades michoacanas para que definieran su situación legal. Pero ya vimos cómo terminó esa parte de la historia.














