Una Disminución que Merece una Segunda Mirada
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ha dado luz verde a las comisiones que las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) aplicarán durante 2026. La narrativa oficial celebra una nueva rebaja, llevando el promedio del sistema a un 0.538%, una cifra que, en la superficie, parece beneficiar al trabajador. Pero, ¿qué hay detrás de este aparente triunfo para el ahorrador? Nuestra investigación busca desentrañar las capas de esta decisión.
El Beneficio Anunciado y las Preguntas no Respondidas
La autoridad proyecta un ahorro adicional de 6,900 millones de pesos para los cuentahabientes, acumulando un supuesto beneficio de 214,000 millones hacia 2031. Sin embargo, al indagar con representantes del sector, surge una perspectiva diferente. ¿Hasta qué punto este alivio para el bolsillo del trabajador representa una asfixia para la solvencia de las propias administradoras? Entrevistas exclusivas revelan un panorama más complejo.
La Otra Cara de la Moneda: La Visión de las Afore
Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), nos ofrece un testimonio revelador. Asegura que esta baja es “marginal” si se compara con el ajuste abrupto de 2022, que, según sus palabras, “cercenó el 30% de los ingresos del sector por este concepto”. La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿Pueden las Afore sostener la calidad del servicio y la búsqueda de los mejores rendimientos con ingresos cada vez más mermados?
El Fantasma de la Inflación y la Realidad Oculta
La investigación profundiza en un dato crucial, a menudo pasado por alto en los comunicados oficiales. Zamarripa añade que, aunque ha habido una ligera recuperación nominal desde 2022, los ingresos por comisiones aún no regresan a los niveles reales de 2021. El efecto corrosivo de la inflación ha dejado a los ingresos del sector francamente rezagados. Esto conecta puntos inconexos: la celebración por una comisión más baja podría estar enmascarando un estrés financiero latente en el corazón del sistema de pensiones.
Conclusión: Un Equilibrio Precario
La revelación final de este reportaje no es una conspiración, sino una tensión estructural. La loable búsqueda de reducir costos para el usuario choca frontalmente con la necesidad de mantener unas administradoras robustas y competitivas. La próxima vez que escuche sobre una reducción de comisiones, la pregunta clave no es sólo cuánto ahorrará, sino a qué costo para la salud a largo plazo del sistema que guarda su jubilación. El verdadero reto, descubrimos, es encontrar un punto de equilibrio donde el beneficio inmediato no comprometa la seguridad futura.

















