La situación al otro lado de la línea está moviendo fichas en el tablero de seguridad. Tras la declaratoria de estado de sitio en Guatemala para combatir a la delincuencia organizada, México no se queda cruzado de brazos.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, acaba de confirmar que hay un mayor despliegue militar y una coordinación binacional más fuerte en la frontera sur, especialmente en Chiapas. La idea es clara: evitar que los problemas se desborden hacia acá.
“Sí, están tomando muchas previsiones, principalmente con la coordinación con las Fuerzas Armadas de Guatemala. Se hacen juntas de comandantes fronterizos y este es uno de los temas a los que se le está dando prioridad”, señaló Trevilla Trejo.
No son solo palabras. El titular de Sedena detalló que ya hay más efectivos militares tanto del lado guatemalteco como del mexicano. Son despliegues estratégicos a lo largo de toda la línea, buscando fortalecer la vigilancia y la capacidad de reacción ante cualquier cosa que pase del otro lado.
En Chiapas, la estrategia va más allá del Ejército. Se ha reforzado la coordinación con la policía estatal y la Fiscalía General del Estado para tener un mayor alcance.
“En el caso específico de Chiapas, de igual manera, se ha aumentado mucho la coordinación con la policía estatal y con la fiscalía del Estado. Ellos también lo están desplegando mucho personal en el área de la frontera”, afirmó el secretario.
La clave parece estar en el contacto constante. Trevilla Trejo subrayó que existe un enlace permanente entre las autoridades de ambos países. Esto permite monitorear al minuto lo que ocurre y actuar antes de que un problema se convierta en una crisis.
“Existe un enlace permanente y estamos muy atentos a eso”, puntualizó.
Es un juego preventivo. La lógica es simple: lo que pasa en Guatemala no puede quedarse solo en Guatemala cuando compartes cientos de kilómetros de frontera. Por ahora, la respuesta es más presencia militar y mucha más comunicación entre comandantes.















