México reforma el Servicio Militar Nacional: adiestramiento se reduce a tres meses a partir de 2026

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha anunciado una modificación estructural en el modelo del Servicio Militar Nacional, cuya implementación está programada para el año 2026. Este cambio representa la transformación más significativa en el proceso de cumplimiento de las obligaciones militares en años, centrándose específicamente en una reducción sustancial del periodo de adiestramiento requerido para la liberación de la cartilla.

 

El núcleo de la reforma reside en un ajuste al componente práctico. Bajo el esquema vigente, los jóvenes mexicanos de la clase, los remisos y las mujeres voluntarias que resultan encuadrados—es decir, aquellos que obtienen bola blanca o azul en el sorteo—deben cumplir con un Programa General de Adiestramiento distribuido en 44 sesiones sabatinas, un compromiso que se extiende a lo largo de casi un año.

 

El nuevo modelo, en un giro notable, comprime este proceso a solamente 13 sesiones, equivalentes a tres meses de actividades. Para facilitar esta transición y optimizar la logística, la Sedena integrará dos escalones de adiestramiento por año. El primer ciclo operará del 14 de febrero al 9 de mayo de 2026, y un segundo escalón se desarrollará del 1 de agosto al 24 de octubre del mismo año. Esta segmentación permite una administración más eficiente de los recursos y una incorporación más ágil de los ciudadanos al sistema.

 

El procedimiento para los interesados inicia con la fase de alistamiento. Los jóvenes están convocados a inscribirse durante los fines de semana del mes de enero en la instalación militar más cercana a su domicilio, acudiendo a las Juntas Municipales y Alcaldías de Reclutamiento. Es en esta etapa donde se presenta la documentación requerida y se sientan las bases para el cumplimiento del servicio.

 Posteriormente, se lleva a cabo el sorteo, un momento decisivo que determina la modalidad del servicio. Aquellos que obtienen una bola blanca o azul son designados como “encuadrados” y deberán completar el adiestramiento en los Centros designados del Ejército, Armada o Fuerza Aérea Mexicana.

 

Por otro lado, quienes reciben una bola negra pasan a la categoría de “disponibilidad”, lo que implica un compromiso de carácter distinto, sin la obligación de asistir a las sesiones sabatinas. Durante la fase de adiestramiento, que es la directamente afectada por la reforma, los soldados y mujeres voluntarias reciben capacitación en unidades militares que funcionan como Centros de Adiestramiento del Servicio Militar Nacional.

 

El objetivo de esta formación es impartir los conocimientos básicos de la doctrina militar vigente, asegurando que los participantes adquieran una comprensión fundamental de la estructura y los protocolos castrenses. Una culminación ordenada del proceso es un aspecto clave del nuevo modelo. Al término de cada escalón de tres meses, los participantes recibirán una constancia que acredita la culminación satisfactoria del Servicio Militar Nacional.

 

No obstante, la liberación formal de la cartilla, el documento que certifica el cumplimiento de esta obligación ciudadana, se realizará de manera colectiva en el mes de diciembre. Esta medida busca centralizar y oficializar la conclusión del ciclo anual, proporcionando claridad y un cierre definitivo para todos los involucrados. La reforma, en esencia, busca modernizar una institución centenaria, equilibrando el deber patriótico con las realidades y demandas del México contemporáneo.

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