Senado autoriza capacitación en EU para 125 elementos de las Fuerzas Armadas mexicanas

El Pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad, y sin que se registrara debate alguno, la autorización solicitada por la presidenta Claudia Sheinbaum para que un contingente de 125 militares mexicanos viaje a Estados Unidos con el objetivo de participar en dos programas de capacitación y ejercicios conjuntos. La decisión, tomada durante una sesión ordinaria, refleja la continuidad de la cooperación bilateral en materia de defensa y seguridad entre ambos países, un mecanismo de diplomacia y entrenamiento que se ha mantenido a lo largo de varias administraciones.

La primera de las autorizaciones, avalada con 103 votos a favor, permite la salida del territorio nacional de una delegación que participará en el Ejercicio Binacional “Fuerzas Amigas 2025”. Este evento está programado para desarrollarse del 6 al 14 de diciembre de 2025 en la base militar Fort Hood, ubicada en Texas. La delegación para este ejercicio estará compuesta específicamente por 85 elementos pertenecientes a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Es relevante destacar que, de acuerdo con el protocolo establecido para estas actividades, el personal asistirá sin portar su armamento habitual. El traslado se realizará a bordo de una aeronave de transporte Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Mexicana, lo que subraya el carácter logístico y de apoyo que implica la operación.

En un acto legislativo separado, pero dentro de la misma sesión, el Senado también dio su aval con 104 votos a favor para una segunda misión de capacitación. Esta se enmarca en el Evento identificado como SOF28, cuyo nombre completo es “Capacitación de las Fuerzas de Operaciones Mexicanas en los Estados Unidos Continentales” (CONUS). Este programa de adiestramiento tiene una duración y alcance más extensos. Su primera fase se llevará a cabo del 18 de enero al 13 de marzo de 2026 en las instalaciones de Camp Shelby, en Mississippi. La naturaleza de este evento, identificado con una nomenclatura típica de operaciones especiales (SOF), sugiere un entrenamiento especializado y posiblemente avanzado, dirigido a unidades con capacidades específicas dentro de las Fuerzas Armadas mexicanas.

La aprobación unánime y expedita por parte del Senado es un requisito constitucional para que personal militar mexicano pueda salir del país en funciones oficiales. Este proceso no solo cumple con un formalismo legal, sino que también representa un endoso político a la estrategia de cooperación internacional en defensa. Estos intercambios permiten a las fuerzas mexicanas acceder a entrenamiento, tácticas y estándares de aliados estratégicos, lo que potencialmente impacta en la profesionalización y las capacidades institucionales. A su vez, fortalecen los lazos de confianza y la interoperabilidad entre los ejércitos de México y Estados Unidos, un factor considerado crucial para la seguridad regional y para el manejo coordinado de desafíos comunes.

Desde una perspectiva técnica y operativa, la participación en ejercicios como “Fuerzas Amigas” proporciona un escenario único para practicar procedimientos conjuntos en un entorno controlado pero exigente. Más allá del adiestramiento individual, estos eventos son laboratorios para la coordinación de mandos, comunicaciones binacionales y logística compartida. La elección de bases como Fort Hood y Camp Shelby no es casual; son centros de entrenamiento de primer nivel con la infraestructura para simular una amplia gama de escenarios operativos. Para el contingente de la Sedena, esta experiencia se traduce en conocimiento aplicable en diversas misiones, desde ayuda a la población civil en desastres naturales hasta operaciones de seguridad más complejas.

La decisión final, emanada del voto senatorial, consolida una agenda de defensa que prioriza la formación y la modernización de las fuerzas armadas mediante alianzas internacionales. Si bien estos programas suelen pasar desapercibidos para el público general, constituyen un pilar práctico de la relación bilateral, desvinculado de los altibajos políticos y centrado en la eficacia profesional. El impacto de esta capacitación se verá reflejado a mediano y largo plazo en la evolución de las doctrinas y capacidades del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, siempre dentro del marco de sus atribuciones constitucionales y del respeto a la soberanía nacional.

Temas Relacionados:

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

Scroll al inicio