Parece que la fiesta de regularización para los llamados ‘autos chocolate’ ha terminado. La presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó claro: el decreto que permitía legalizar estos vehículos importados de manera irregular ya no está vigente.
“El decreto ya no está vigente porque se cumplió con lo que establecía”, explicó Sheinbaum durante su conferencia matutina desde Puebla.
La justificación es simple, según ella: el objetivo se cumplió. El programa, que estuvo activo desde enero de 2022 hasta diciembre pasado, logró la regularización de casi 3 millones de vehículos. Una cifra que, según la propia mandataria, superó lo esperado.
Pero aquí viene el detalle curioso. Aunque la puerta principal se cerró, Sheinbaum mencionó una rendijita. Los vehículos que lograron entrar al país antes de que terminara el 2025 todavía tienen una oportunidad. Es como decir ‘lo siento, llegaste tarde a la fiesta, pero si lograste colarte antes de medianoche…’
Ante las protestas de los propietarios que se quedaron fuera, la respuesta oficial fue un instructivo burocrático. Les sugirieron acercarse al gobierno estatal y a la Secretaría de Hacienda para explorar ‘otras opciones’ bajo un decreto diferente.
Mientras tanto, Hacienda confirmó que durante el 2026 seguirá existiendo un programa para importar vehículos usados extranjeros. La diferencia clave: ahora hay que pagar aranceles y cumplir con todos los requisitos desde el principio. Nada de amnistías generales.
La medida afecta directamente a estados fronterizos como Baja California, Chihuahua, Sonora y Tamaulipas, donde circular estos autos era casi una tradición. El mensaje final parece ser: la época de la regularización fácil ha terminado. Ahora toca jugar con las reglas formales.

















