La mañana de este martes en Palacio Nacional tuvo un tema claro en la agenda: Cuba. Y el petróleo que México le envía. Después del reporte de Bloomberg sobre una supuesta suspensión, la presidenta Claudia Sheinbaum salió a aclarar, o más bien, a reafirmar.
Insistió en que es una decisión soberana. Punto. “Como hemos dicho, es una decisión soberana y Pemex toma sus decisiones”, afirmó Sheinbaum Pardo.
Fue más allá, enmarcando el apoyo a la isla no como algo nuevo, sino como una política de Estado con raíces profundas. > “La decisión de México de vender o dar por razones humanitarias petróleo a Cuba, pues tienen que ver también como una decisión soberana que ha venido desde hace muchos años, no es reciente”.
En su discurso, apuntó directamente al bloqueo estadounidense como el origen del “problema de desabasto” en Cuba. “México siempre ha sido solidario y México va a seguir siendo solidario”, declaró, dejando clara su postura.
Cuando los periodistas preguntaron por la suspensión reportada, la respuesta fue la misma: soberanía y timing. > “Es una decisión soberana y se toma en el momento en que sea necesario”.
El mensaje final es que el cuándo y el cómo del envío de combustible dependerán de Pemex y del gobierno, mezclando contratos comerciales con lo que Sheinbaum llama razones humanitarias. Una línea diplomática que México ha caminado por años.
















