La jefa del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, acaba de soltar la primicia. La esperada reforma electoral podría estar lista para la segunda semana de febrero. Lo dijo desde Tijuana, dejando claro que este no es un ajuste cualquiera.
El punto que está generando más ruido es uno muy del ahora: la inteligencia artificial. La propuesta busca meterle reglas a cómo se usa esta tecnología en las campañas. Sheinbaum fue clara: la gente tiene derecho a saber cuándo se está usando.
“Ya yo espero que la segunda semana de febrero ya podamos presentar la reforma electoral”, comentó la presidenta.
Cuando le preguntaron por los detalles específicos sobre la IA, su respuesta fue un ‘espérense a verla’. Pero el mensaje central ya está sobre la mesa: transparencia ante todo.
La mandataria ha insistido en que es clave que los votantes sepan si lo que ven y escuchan viene de una persona o de un algoritmo. Es ponerle candado a una herramienta poderosa antes de que se salga de control. Una jugada pensando en el futuro inmediato de la política digital.
















