Tres Barreras Excluyen a 29 Millones de Mujeres del Empleo
CIUDAD DE MÉXICO.- Un diagnóstico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) revela una fractura sistémica: 29 millones de mujeres están excluidas del mercado laboral debido a tres factores críticos que perpetúan la inequidad.
Su estudio “Estados #ConLupaDeGénero 2025”, un escáner de la realidad socioeconómica, identifica estos obstáculos principales:
- Brecha educativa: El nivel de estudios es un divisor clave. A menor escolaridad, menor participación laboral. Más de la mitad de las mujeres en la Ciudad de México, Baja California Sur y Sinaloa tienen al menos bachillerato, frente a solo el 30% en Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
- Economía de los cuidados: La carga del trabajo no remunerado recae desproporcionadamente sobre ellas. A nivel nacional, las mujeres dedican casi 60% más tiempo que los hombres a estas labores, una cifra que desciende al 48% en la capital.
- Seguridad y movilidad: La violencia limita las oportunidades económicas. Más de un tercio de las mujeres en Colima y el Estado de México ha renunciado al transporte público por miedo a la delincuencia, restringiendo su acceso al empleo.
El informe es contundente: “ninguna entidad tiene condiciones óptimas para las mujeres a lo largo de su trayectoria profesional. Los estados que facilitan el acceso al empleo no necesariamente garantizan condiciones para permanecer o generar un entorno para impulsar la autonomía económica”.
La problemática se profundiza para quienes logran insertarse laboralmente. Tres situaciones erosionan su permanencia: la alta informalidad que degrada la calidad del empleo, las brechas salariales (ellas ganan 13% menos) y la falta de infraestructura de cuidado. Solo el 38% de los niños de 0 a 5 años asiste a un centro de atención, forzando a muchas mujeres a abandonar sus carreras.
La alerta final del IMCO es grave: 10 millones de mujeres carecen de autonomía económica al no tener ingresos propios, ser minoría en la propiedad de bienes y emprender mayoritariamente en la informalidad.
Frente a este escenario, el organismo propone un replanteamiento estructural: expandir los servicios educativos y de cuidado infantil, como estancias infantiles y jornadas escolares extendidas; implementar permisos de paternidad sustanciales que superen los cinco días actuales; y desarrollar programas específicos para formalizar los negocios liderados por mujeres.
















