El registro obligatorio de líneas móviles en México, diseñado para combatir fraudes y llamadas de extorsión, ha generado una fuerte controversia incluso antes de su entrada en vigor. La medida, que elimina el anonimato en la contratación de tarjetas SIM, ha coincidido con una presunta vulnerabilidad de seguridad en Telcel que encendió las alarmas entre millones de usuarios.
A menos de 24 horas de que comenzara el registro nacional, diversos reportes alertaron sobre una supuesta filtración masiva de datos personales de clientes de Telcel. De acuerdo con estas versiones, durante varias horas fue posible acceder a información sensible a través del portal oficial de la compañía, lo que habría expuesto datos de millones de líneas móviles.
La magnitud del caso obligó a Telcel a emitir un comunicado para tranquilizar a sus usuarios. Sin embargo, el mensaje fue considerado ambiguo, ya que la empresa no confirmó ni negó de manera contundente la existencia de una brecha de seguridad. Lo que sí reconoció fue la implementación de medidas adicionales de protección durante el proceso de registro.
Horas más tarde, Renato Flores, subdirector de comunicación de Telcel, admitió en una entrevista radiofónica que se detectó una vulnerabilidad técnica. A pesar de ello, la compañía sostuvo que el acceso a la información estaba limitado únicamente a los datos del propio usuario y no a los de terceros. Esta versión fue puesta en duda por el especialista Gómez Villaseñor, quien difundió un video en la red social X mostrando cómo pudo acceder a información de otros clientes.
Según los reportes, durante el periodo en que la plataforma estuvo comprometida habrían quedado expuestos datos altamente sensibles, entre ellos la identidad del titular de la línea, la CURP, el RFC y direcciones de correo electrónico. La situación ha sido comparada con recientes casos de ciberataques internacionales, como el hackeo a la empresa Endesa en España, donde se reportó el robo de más de un terabyte de información personal.
En medio de la polémica, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) reconoció que, durante la fase inicial del registro nacional, se presentaron intermitencias en diversas plataformas debido al alto volumen de usuarios. No obstante, evitó referirse directamente al caso de Telcel y señaló que mantiene comunicación con los operadores para normalizar el servicio.
Hasta el momento no se ha confirmado si la presunta vulnerabilidad fue explotada con fines delictivos. Sin embargo, especialistas advierten que, de haberse concretado la filtración, los usuarios podrían quedar expuestos a fraudes, suplantación de identidad y nuevas modalidades de estafa.
Ante este escenario, la principal recomendación es mantener precaución extrema: no proporcionar datos personales o financieros a través de llamadas, mensajes SMS, WhatsApp o correos electrónicos, a menos de tener plena certeza de la identidad del interlocutor.


















