Un refuerzo con chip de campeón para una era de exigencia total
Tras un 2024 histórico con un tricampeonato y un 2025 deslucido sin trofeos, las Águilas del América enfrentan una nueva temporada con la urgencia de volver a lo más alto. El proyecto de Ándre Jardine mantiene respaldo, pero la demanda de títulos es innegociable en Coapa.
Rodrigo Dourado, la incorporación estelar del mercado de pases, no solo comprende la presión del coloso azulcrema, sino que la abraza. Su discurso no es de adaptación, sino de conquista. Invita a soñar en grande y opera con una mentalidad ganadora desde el minuto uno.
“La dinámica del fútbol de élite es clara: para vestir la camiseta del club más grande de México, debes asumir la exigencia. Cuando no se gana, hay una deuda. Mi meta es competir por todas las competiciones. Si el América está inscrito en un torneo, la única mentalidad posible es la de salir campeón“, declaró el brasileño en una entrevista exclusiva.
De San Luis a Coapa: La ruta cumplida de un objetivo claro
Desde su aterrizaje en 2022 en el Atlético de San Luis, donde dejó una huella imborrable, Dourado se marcó un reto personal: dar el salto a uno de los llamados “grandes” de la Liga MX. Siete torneos después, su meta se materializó con el destino máximo.
“Llegué a México hace tres años y medio; el objetivo siempre fue llegar a un equipo gigante. El América es la cúspide y estoy tremendamente feliz de lograrlo. Desde el primer contacto, supe que era una oportunidad monumental para mi trayectoria profesional“, añadió el volante de contención.
Un perfil táctico buscado y una conexión inmediata con la afición
En una era donde los bombazos mediáticos desde el extranjero son menos frecuentes en El Nido, la llegada del brasileño de 31 años fue recibida con ilusión por la nación americanista. Dourado reconoce que su perfil de juego era justo lo que el estratega Jardine necesitaba para su sistema.
“Estoy muy agradecido por el cariño de la afición y mis compañeros. Mi función en el campo es específica y creo que el América necesitaba un jugador con mis características. Llego preparado física y mentalmente. Entrenaré cada día para dar mi mejor versión, ganar torneos y partidos decisivos”, concluyó con determinación.
Su presentación no es solo la de un nuevo fichaje; es la declaración de intenciones de un jugador que entiende que en el América del siglo XXI, la excelencia y los títulos no son una opción, sino el único estándar aceptable.

















