De estrella adolescente a protagonista teatral: la evolución de una artista
Karol Sevilla está decidida a redefinir su narrativa profesional. La intérprete busca desvincularse de la imagen perenne de adolescente que le otorgó su rol protagónico en la exitosa serie “Soy Luna” de Disney, abrazando una metamorfosis artística audaz.
Su vehículo de transformación es el regreso a los escenarios teatrales. Asume el reto de encarnar a la carismática y sensual Lupita en “Mentiras, el musical”, un personaje al que planea infundirle la esencia de sus raíces en la Agrícola Oriental, al oriente de la Ciudad de México.
Mi cuna es la Agrícola Oriental, de ahí quiero que venga Lupita, que traiga esa raíz. Me encanta porque es un personaje que tiene ese carisma y esa picardía que aprendí de mi entorno
, expresa con entusiasmo la actriz sobre este nuevo proyecto que marca un punto de inflexión.
Un personaje que redefine su trayectoria
Mucha audiencia aún me percibe como la figura de Disney. Interpretar a Lupita me permite explorar un contexto y unos matices totalmente distintos. Ella es una mujer segura, con una energía sexy que busca ser el centro de atención, justo lo opuesto a mi personaje anterior
, analiza Sevilla.
La también cantante revela que fue proactiva en la búsqueda de este cambio. Fue ella quien se acercó al productor Alejandro Gou para solicitar una oportunidad en el musical. Aunque inicialmente le sugirieron el papel de Daniela, su objetivo siempre estuvo claro: quería a Lupita.
Vi la obra a los nueve años y me enamoré de Lupita al instante, cuando la vi interpretada por Mariana Treviño. Es un rol fascinante, lleno de cualidades, que me presentó enormes desafíos actrices. Hubo momentos de auténtica duda
, confiesa la artista.
El desafío de heredar un ícono cultural
El reto no es solo actoral, sino también vocal. El repertorio de éxitos ochenteros que conforma el musical, asociado a voces legendarias como Daniela Romo, Amanda Miguel o Lupita D’Alessio —y revitalizado por series de streaming—, representa una presión adicional.
Es un personaje cuya responsabilidad no dimensioné completamente hasta que estuve dentro. Es icónico, el público lo adora, tiene los mejores diálogos cómicos y su esencia se modula con la personalidad de cada intérprete. Por eso, ninguna Lupita es igual a otra
, explica Karol.
La actriz encuentra puntos de conexión personal con su personaje. Lupita anhela sentirse amada de manera única, aunque su rol suele ser el de la amante. En algún momento de mi vida, yo también busqué validación afectiva, que me quisieran por quien soy, no por la artista. En eso conectamos
, reflexiona.
Con este paso, Karol Sevilla no solo cambia de escenario; ejecuta una reinvención estratégica, adoptando las nuevas reglas de una industria del entretenimiento donde la autenticidad y la evolución son las claves para la relevancia a largo plazo.
















