A veces el escenario más brillante esconde las batallas más silenciosas. Khloé Kardashian acaba de soltar una confesión que resuena con crudeza en su podcast Khloé In Wonder Land: tiene sarmasofobia, un temor intenso al amor y a la intimidad.
“La idea de volver a salir con alguien me resulta tan aterradora”, admitió durante una charla con su hermana Kim.
Kim, por su parte, dijo estar cómoda sin pareja, enfocada en sus estudios. Pero Khloé fue más allá. Reveló que lleva tres años sin tener relaciones íntimas desde su ruptura con Tristan Thompson.
“Me siento segura donde estoy… pero también tengo miedo de quedarme atrapada aquí”, reconoció.
Y luego vino la parte más importante: > “No puedo vivir así para siempre. Tengo miedo de tener tanto miedo. Quizá necesito ir a terapia”. Esa frase, amigos, es el primer paso hacia cualquier sanación real.
Su historial amoroso explica mucho. Fue engañada repetidamente por Thompson, padre de sus hijos. Antes, vivió el turbulento matrimonio con Lamar Odom (2009-2013), marcado por problemas personales y adicciones del exjugador de la NBA.
Especialistas citados por Daily Mail lo confirman: tras tantas traiciones, evitar el amor puede sentirse como la única armadura posible. > “Tener miedo de volver a amar después de tantas heridas es normal”, explicó un psicólogo.
La salida, coinciden, no es forzar nada. Es avanzar poco a poco, con ayuda profesional. Khloé ya dio el paso más difícil: nombrar su miedo en voz alta.


















