El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió públicamente a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que la isla dejará de recibir petróleo y recursos económicos, en un mensaje difundido a través de la red social Truth Social.
A través de una publicación en Facebook, Díaz-Canel rechazó las acusaciones de Washington y afirmó que Estados Unidos “no tiene autoridad moral” para señalar a Cuba. Sostuvo que las severas carencias económicas que enfrenta el país no son consecuencia de la Revolución, sino del impacto de las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos desde hace más de seis décadas, las cuales —aseguró— se han intensificado.
El mandatario cubano reiteró que Cuba es una nación libre, independiente y soberana, y subrayó que no acepta imposiciones externas. Asimismo, afirmó que el país ha sido agredido por Estados Unidos durante 66 años y que se mantendrá preparado para defender su soberanía.
Las declaraciones de Díaz-Canel se produjeron luego de que Trump anunciara que Cuba no recibirá más petróleo ni dinero, decisión que, según explicó, está vinculada a nuevos acuerdos entre Estados Unidos y Venezuela. El presidente estadounidense acusó a Cuba de haber dependido durante años del suministro de petróleo y recursos venezolanos a cambio de brindar servicios de seguridad a los gobiernos de ese país.
Trump también afirmó que la mayoría de los cubanos que prestaban dichos servicios murieron recientemente durante un ataque en el que Estados Unidos tomó en custodia al líder venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. En su mensaje, advirtió que no habrá más apoyo económico ni energético para Cuba y exhortó a sus dirigentes a llegar a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez negó en la red social X que Cuba haya recibido compensaciones por brindar servicios de seguridad a Venezuela. Además, defendió el derecho del país a importar combustible de los mercados dispuestos a exportarlo, sin interferencia de lo que calificó como medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos.
El cruce de declaraciones provocó reacciones en el Congreso estadounidense. El legislador Carlos Giménez acusó al gobierno cubano de mentir y aseguró que su credibilidad está agotada. En tanto, la congresista María Elvira Salazar afirmó que el régimen cubano ha exportado represores y sostuvo que la presencia de personal cubano en Venezuela ha quedado evidenciada.
El intercambio eleva la tensión diplomática entre La Habana y Washington, en un contexto marcado por cambios en la relación entre Estados Unidos y Venezuela y por nuevas advertencias sobre el futuro del suministro energético a Cuba.
















