Laura Velázquez Alzúa, la coordinadora nacional de Protección Civil, no solo extendió una invitación, sino que lanzó un imperativo de seguridad nacional: la participación ciudadana en el Simulacro Nacional del próximo viernes 19 de septiembre a las 12:00 horas es crucial. Pero, ¿qué hace a este ejercicio diferente de todos los anteriores? La respuesta yace en una innovación tecnológica que promete redefinir los protocolos de emergencia en el país.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, Velázquez reveló una información que muchos esperaban desde hace años: por primera vez en la historia, México implementará un sistema de alertamiento masivo a través de telefonía celular. Un sonido característico, aún por familiarizarse entre la población, resonará en millones de dispositivos. ¿Será la población capaz de reconocerlo y reaccionar adecuadamente? La eficacia de este sistema se pondrá a prueba por primera vez.
Investigaciones periodísticas confirman que este mecanismo fue desarrollado en una colaboración inédita entre la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y la propia Coordinación Nacional de Protección Civil, siendo implementado operativamente por los gigantes de las telecomunicaciones: Altan Redes, AT&T y Telcel. ¿Qué nivel de cobertura real tendrá? Las autoridades aseguran que el mensaje llegará a todos los teléfonos celulares que se encuentren en territorio nacional, un desafío técnico de enormes proporciones.
“A partir de esta fecha, tendremos un alertamiento más para todo nuestro país”, declaró Velázquez, colocando a México como el cuarto país en América en adoptar esta medida de protección. Sin embargo, surgen preguntas inevitables: ¿por qué tomó tanto tiempo implementar un sistema que otros países tienen desde hace años? ¿Está la infraestructura realmente preparada para semejante despliegue?
En el marco de la conmemoración de los sismos de 1985 y 2017, este ejercicio busca fomentar la participación social en eventos preventivos. La hipótesis central será un sismo magnitud 8.1 con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, mientras otras entidades simularán emergencias por huracán, incendio urbano o tsunami. ¿Por qué se eligió específicamente esta magnitud y esta ubicación? Los datos históricos sugieren que se trata de un escenario plausible y de alto impacto.
El despliegue tecnológico es ambicioso: 14,491 altavoces, cobertura para más de 80 millones de usuarios de telefonía celular, y la participación de más de 100 estaciones de radio y 11 televisoras. Pero más allá de los números, ¿funcionarán estos sistemas de manera coordinada? ¿Qué pasará en zonas con pobre cobertura de señal?
Un dato revelador mencionado por la coordinadora es el registro masivo para determinar en qué inmuebles participará la gente. Esto sugiere un intento por cuantificar la participación ciudadana con una precisión nunca antes vista. El simulacro permitirá medir la capacidad de respuesta real del gobierno mexicano frente a una emergencia de gran escala.
La agenda del día incluye el izamiento de bandera por parte de la Presidenta en el Zócalo a las 07:19 horas, seguido por la instalación del comité nacional de emergencia a las 12:15 horas para recopilar información sobre los recursos disponibles. Lo que queda por descubrir es si este ejercicio marcará un antes y un después en la cultura de la protección civil mexicana o si se convertirá en otro ritual simbólico más. La verdad se revelará el viernes, cuando suenen los teléfonos en todo el país.




















