El costo digital: México frente al mundo
Las comisiones por intercambio que aplican los bancos por transacciones con terminal punto de venta en México superan a las de otras naciones, según un diagnóstico del Banco de México (Banxico). La causa principal, señala la autoridad, es la ausencia de límites regulatorios estrictos, a diferencia de otras economías que han intervenido para capar estos costos en la era de la banca digital.
Un mapa global de las comisiones
El Informe anual sobre la Ley para la Transparencia de los Servicios Financieros (junio 2024-2025) dibuja un panorama claro. Mientras en Estados Unidos un tope regulatorio fija la comisión para débito en 0.21 centavos de dólar más 0.05%, y en la Unión Europea y el Reino Unido se limita al 0.2% y 0.3% para débito y crédito respectivamente, México presenta cifras más elevadas.
El contraste es notable incluso en América Latina. Argentina (0.6% débito, 1.3% crédito), Chile (0.5% y 1.14%), Costa Rica (menos del 1% para ambas) y Brasil (0.8% solo para débito) operan con techos definidos. En México, las comisiones ponderadas se sitúan en 0.45% para débito y 1.30% para crédito, según datos a septiembre de 2025.
Mecánica y regulación de un ecosistema en transformación
Banxico explica que la cuota de intercambio es un monto que la entidad adquirente (el banco del comercio) paga a la entidad emisora (el banco del cliente) por cada transacción. Este costo, generalmente un porcentaje del monto, es un engranaje clave que influye en la dinámica del mercado de pagos digitales.
El regulador, junto con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), promueve un equilibrio del ecosistema entre emisores, adquirentes y usuarios. Actualmente, las comisiones están segmentadas en 29 giros comerciales. Siete de ellos, considerados giros de alto impacto social, como educación básica, guarderías, consultorios médicos, misceláneas y ferreterías, tienen una comisión de intercambio de 0% desde 2013 para crédito y 2019 para débito.
Inclusión financiera y el futuro de los pagos
Esta política de comisiones cero en sectores estratégicos busca fomentar la inclusión financiera y masificar el uso de medios de pago electrónicos, reduciendo la dependencia del efectivo. Los datos indican que esta medida ha tenido un impacto positivo, contribuyendo a una ligera reducción en la comisión ponderada de débito en los últimos años, ya que una mayor proporción de transacciones se canaliza hacia giros con tarifas bajas.
El reporte subraya que la evolución de estas comisiones es crucial en un contexto de transformación financiera, donde la innovación en fintech y las nuevas tecnologías de pago exigen marcos regulatorios ágiles que equilibren la competitividad, la protección al consumidor y la salud del ecosistema digital.
















