El ocaso de un dios del ring

Tras doce largos años de reinado incuestionable en el Olimpo pugilístico, el otrora semidiós mexicano Saúl ‘Canelo’ Álvarez ha sido arrojado del carrusel celestial. La sagrada publicación The Ring, actuando como sumo pontífice del boxeo, ha dictaminado que el ídolo ya no merece ni siquiera un asiento en la antesala del paraíso pugilístico.

El pugilista azteca ocupó el trono absoluto desde su hazaña contra Sergey Kovalev en 2019 hasta que el destino, encarnado en Dmitry Bivol, le recordó su mortalidad en 2022. Pero la humillación definitiva llegó con la derrota ante Terence Crawford, donde perdió no solo su corona indiscutida sino también su aura de invencibilidad, mientras Devin Haney ascendía como nuevo mesías welter.

La anatomía de una caída épica

“La nueva deidad es Devin Haney en el décimo escalón. Saúl ‘Canelo’ Álvarez abandona el santuario, marcando el ocaso de una era”, proclamó el oráculo editorial en su portal digital, en lo que parece el acta de defunción de una hegemonía.

Los cronistas del pugilismo añadieron con sutil sadismo: “El púgil azteca había sido inquilino perpetuo del ranking libra por libra desde 2013, exceptuando un breve exilio de seis lunas en 2018 tras confesar devoción por la sustancia prohibida clembuterol“, recordando así que hasta los dioses tienen pies de barro.

Las consecuencias del destierro

En el actual purgatorio profesional, Canelo medita su siguiente movimiento en este ajedrez pugilístico, sin revelar qué gladiador elegirá para su resurreción tras el fiasco en la meca del juego, Las Vegas, donde los dioses del boxeo demostraron ser implacables con quienes caen en desgracia.

Temas Relacionados:

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio